Artículo: Sistemas familiares abusivos

 

Por: Psic. Fabiola Cervantes Chávez

 

Sistemas familiares abusivos

 

La violencia como forma relacional o atajo para la “resolución de algún conflicto” continúa siendo hoy la ocupación de las agendas públicas a nivel mundial y en cascada hasta los ámbitos regionales, a excepción de algunos espacios que han puesto especial interés en el tema, que vienen trabajando arduamente y que, como resultado el  problema  ha decrecido favorablemente.

 

Diversas investigaciones han venido mostrando que el fenómeno de la violencia se genera dentro de las estructuras sociales bajo el esquema de desigualdad, de poder y abuso del  mismo hacia personas que se encuentran en desventaja, es decir en inferioridad de poder con relación a aquellos que los maltratan y violentan.

 

Este mismo esquema que hemos visto reflejado como formas de organización en las comunidades es el mismo que vemos representando en la dinámica familiar en donde se vive la violencia sexista, la desigualdad, el ejercicio de poder, aquí se ejercen formas arbitrarias. Así como los sistemas de creencias sustentados por constructos sociales, religiosos, ideológicos etc., que legitiman la violencia y la perpetúan durante varias generaciones instigadas estas acciones frecuentemente por la promoción de una amnesia colectiva.

 

Lo más paradógico es que esta violencia sea ejercida dentro de los sistemas de protección tales como la familia o el estado a través de las diversas instituciones responsables de velar por la protección de los mismos, siendo que, en la normatividad internacional y local se establecen como medidas acuerdos de protección, es así como  en  la Convención de los derechos del niño se habla en su artículo 19 que:

“Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención…(Enmienda 1998).

Los acuerdos y leyes existen al igual que las sanciones, sin embargo, tanto la autoridad judicial como la sociedad en general es encargada de hacer cumplir estas normas y leyes, a la par de dar a conocer los mecanismos preventivos que den a conocer las diversas formas en las que se hace manifiesta la violencia dentro de un sistema como el de la familia.

Mencionar a manera de ejemplo algunas de las formas en las que se presentan estas formas de violencia abusiva resulta eficaz para identificarlas y denunciarlas:

Dinámicas de poder:

Existen entre diversas relaciones dentro de la familia tanto a nivel vertical como horizontal, se da entre dos o más sujetos capaz de influirse mutuamente aunque en distinta magnitud dependiendo de cómo se ejerce dicho poder.

En familias abusivas se ejerce mediante los mandatos de amor, protección y sostén en donde se solapa la desigualdad y quien tiene el poder busca la  satisfacción de sus propias necesidades, tergiversando la verdadera intención y coartando la libertad de la persona que en la dinámica familiar juega el papel de “subordinado” o “débil”.

Dinámicas de seducción:

Seducir con regalos, chantajes, premios, a fin de lograr algo a cambio. La seducción implica no solo el acto sino el que exista alguien que efectivamente se sienta seducido porque se siente privilegiado, querido o reconocido y es esta dinámica lo que refuerza el acto abusivo porque la persona que seduce para abusar de alguna manera busca gratificarse y  distorsionar  de quien es seducido ya que, con frecuencia se confunde atención  con control, amor por chantaje, etc.

Dinámicas de secreto y silencio

En familias en donde la violencia se transforma en un modo crónico de comunicarse y relacionarse se conforma en ciclo transgeneracional de violencia, este ciclo favorecerá el silencio dentro de las familias, silencio que no se romperá durante años por vergüenza, culpa, por temor al castigo, utilizando incluso formas amenazantes que fomentan más la violencia.

En este tipo de procesos conflictivos intervienen otras instancias tales como el secreto, la desprotección, el atrapamiento, adaptación y el develamiento tardío y la retracción que hacen que se complejice más la dinámica familiar y en la mayoría de los casos las heridas de profundicen.

La invitación a las familias es a evaluar las formas de comunicación y de relación que prevalecen en la actualidad y eliminar todos aquellos aspectos que impliquen formas violentas por más sutiles que estas sean.

 

Fuente: http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Programas/Provictima/1LEGISLACI%C3%93N/3InstrumentosInternacionales/F/convencion_derechos_nino.pdf

 

 

 

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