¿Por qué es importante sentirse bien para estar bien?

 

Por: Dra. Carlota Tello Vaca

 

¿Por qué es importante sentirse bien para estar bien?

 

 

Alguna vez,  escuche decir que los seres humanos tenemos la tendencia a la felicidad y el placer.  Y 300 años antes de nuestra era, Epicuro había discutido sobre la felicidad y en sus propias palabras afirmó, …la idea común sobre la existencia de los dioses es cierta (y Epicuro no la niega) debe ser igualmente cierta aquella idea, pareja de la anterior, que asigna a los dioses como atributos esenciales la imperturbabilidad y felicidad absolutas.

Qué sabemos desde entonces, qué hemos aprendido a lo largo de la historia de la humanidad… que no es verdad que Dios se preocupas por las personas, o acaso no le creemos. Es esencial que reflexionemos un poco.

Reflexionar es pensar, y eso es lo que más hacemos en la vida, queremos meditar, queremos contrarrestar esos pensamientos dañinos, nosotras como psicólogas y Miguel Ruiz como chamán (como se auto nombra). Y lo más importante es que los pensamientos son enemigos, siempre te dicen que no serás capaz… que no alcanzarás la meta… que eso no es para ti.

Pensamos de manera consciente pero también lo hacemos  cuando abrazamos a Morfeo, cuando dormimos. Nuestros sueños nos avisan, nos persiguen, nos informan, si de manera consciente los recordamos y lo comentamos lo haremos como una mera experiencia onírica. Sin embrago, cuando estamos despiertos nos flagelamos, la culpa que nunca nos abandona toma las riendas y las más de las veces aunque estemos conscientes de la falta, de no haber estado ahí cuando fuimos necesitadas, cuando como personas hubiéramos podido acompañar más de cerca, decimos con desenfado que tenía que pasar tal o cual cosa.

No hay consecuencias y si las hay, piensas se lo advertí, estaba en riesgo, pero no quiso escuchar. Yo creo que nos hace falta estar presentes, no vale la sabiduría, vale estar presentes, y en ese sentido reconocer las posibilidades en el presente, porque el tiempo -ese otro amo esclavizante- solo existe en el presente, no te lastimes pensando en lo que pudo ser, en el hubiera, no te mortifiques pensando en lo que será, sólo existe hoy y lo que hiciste, dijiste, acompañaste o abrazaste hoy.

Los caprichos del pensamiento durante la vigilia en ocasiones no son evidentes ni fáciles de reconocer. Todas las creencias labradas en el inconsciente son las motivaciones para el malestar, nos confunden y envuelven en un velo que te cubre para que no puedas ver con claridad la realidad de la vida cotidiana.  Pero claro es que ¡estamos despiertos! No es eso suficientemente válido, no hay duda, pero no nos damos cuenta del velo que nos rodea, y el pensamiento nos engaña, nos lastima y surge la culpa.

Reflexiona: Cuáles son las creencias que se encuentran detrás de tus actos, son tuyas o son heredadas, qué te hizo responder de cierta manera, por qué no te diste cuenta en su momento que podías lastimar al otro. No des por sentado que tienes la razón, mejor pregúntate por qué insistes tanto en tener la razón.

El sol, la luna y las demás estrellas que vemos en una noche clara, están allí y nadie se preocupó por que cada día y cada noche salgan a hacernos compañía; no crees que si el universo está presente y no te preocupaste por ello, te preocuparás por cosas triviales y vanas, ¿es en serio?

Reflexiona: si de verdad ofendiste a alguien con tu palabra p un hecho o por omisión, acércate, ahora es tiempo, no sea que mañana que te decidas ya no esté. Acércate hoy, porque tu alma necesita paz, y pide una disculpa si fuera necesario. Por ti, por amor a ti, que es el primer amor, el amor propio. La primera ética y entonces tendrás bienestar y salud.

 

 

 

 

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